Ciclo Arquetipos femeninos: 7mo taller Mujer Salvaje: la que vuelve a la naturaleza para escuchar su sabiduría. Un encuentro como faro de nuestro interior a través de las artistas Ana Mendieta y Juliaro

¿Cuándo fue la última vez que le creíste a tu instinto antes que a lo que «corresponde»? A la mujer salvaje no la perdimos: la domesticamos. Le enseñamos a sentarse derecha, a no ocupar tanto lugar, a no ensuciarse, a sangrar en silencio y con vergüenza. Pero sigue ahí, debajo de la piel, esperando.

La mujer salvaje no es la que vive en el bosque ni la que rompe todo a su paso. Es la que recuerda que su cuerpo es naturaleza: que tiene ciclos como la luna, estaciones como la tierra, y un saber instintivo que no necesita permiso para existir. Clarissa Pinkola Estés la llamó la mujer que corre con los lobos: la que sabe cuándo acercarse, cuándo irse y cuándo mostrar los dientes.

Pero también tiene sombra: la que se aísla porque está segura de que nadie la va a entender, la que confunde libertad con no necesitar a nadie. Y su otra cara, quizás la más común: la que se domesticó tanto que ya no reconoce su propio aullido, y a eso le dice madurez.

En este taller descubriremos de qué manera este arquetipo vive en nosotras y cómo habitó también en estas dos artistas, que hicieron de la tierra y del propio cuerpo su lienzo.

Ana Mendieta (La salvaje que vuelve a la tierra)

Nació en La Habana en 1948. A los 12 años la sacaron de Cuba junto a su hermana, sin sus padres, y creció entre orfanatos y casas de acogida en Estados Unidos. Ese desarraigo se volvió el centro de su obra: en su serie Siluetas dejó la huella de su cuerpo en el barro, la arena, el agua, las flores y el fuego. Volver a la tierra era su manera de volver a casa. Murió en 1985, a los 36 años, al caer del piso 34 de su departamento en Nueva York; su marido fue juzgado y absuelto. Décadas después, la pregunta «¿Dónde está Ana Mendieta?» sigue siendo consigna de artistas feministas en todo el mundo.

Juliaro (La salvaje que honra su sangre)

Julia Larotonda nació en Buenos Aires en 1979 y hoy vive en Brasil. Diseñadora de imagen y sonido por la UBA, artista visionaria e ilustradora, dedicó su obra a todo lo que nos enseñaron a esconder: el ciclo menstrual, la luna, los árboles, la Madre Tierra, la diosa que habita en cada mujer. Pinta también con su propia sangre menstrual, un gesto que todavía incomoda, y justamente por eso importa. Junto a Miranda Gray creó un oráculo publicado en seis idiomas.

Una dejó su cuerpo en la tierra. La otra trajo la tierra a su cuerpo. Separadas por décadas y por un continente, las dos hicieron de lo que la cultura llama «sucio» —el barro, la sangre— un territorio sagrado.

En este encuentro nos inspiramos en sus obras y recorreremos sus biografías para aprender cómo sus contextos moldearon su forma de mirar el mundo y de habitar su naturaleza. Buscaremos la resonancia: indagaremos qué partes nuestras domesticamos para ser aceptadas, y qué instinto está pidiendo volver.

Para finalizar, le damos forma a nuestra naturaleza salvaje a través de un viaje de imaginación activa y la creación de nuestra silueta de tierra: una huella de nuestro cuerpo hecha con tierra, barro y pigmentos naturales, para recordar que pertenecemos a algo más grande y más antiguo que cualquier mandato.

¿Para quién es este taller?

Para toda mujer que sienta que se volvió demasiado mansa, que quiera reconciliarse con su cuerpo, su ciclo y su instinto, y que esté dispuesta a ensuciarse las manos, literal y simbólicamente.

📅 Cuándo: SÁBADO 12 DE DICIEMBRE

⏰ Horario: 17 A 19 HS

📍 Lugar: PRESENCIAL EN CABA (zona Belgrano R, Espacio Naón) Y ONLINE PARA EL MUNDO.

💰 Intercambio: $27.000.- (para las presenciales incluye materiales / guía previa para la modalidad online)