En esta clase indagamos el Simbolismo, un movimiento artístico que buscó retratar el alma y los misterios del espíritu. A través de la obra de Moreau y Klimt, analizamos la tensión entre lo físico y lo energético, utilizando el arquetipo de la mujer salvaje como una fuerza primordial, donde se conecta el instinto más profundo con el poder creativo.
También investigamos sobre un personaje esotérico muy emblemático en esos años: Joséphin Péladan y su conexión con lo esotérico. Por último tomamos la obra de Jean Delville donde la figura del andrógino surge como el símbolo máximo de la perfección espiritual: la unión de los opuestos que marca el fin de la dualidad terrestre. A su vez su obra nos conecta con la evolución del alma y la transmutación de la materia hacia la luz.
El propósito es analizar las obras y los artistas teniendo en cuenta su camino esotérico y la búsqueda espiritual escondida en las imágenes analizadas.
